Experiencias

Experiencia en Indonesia

Cuando entré al IIE tenía claro que quería ir a Asia, me llamaba la atención conocer una cultura totalmente distinta y formar parte del programa me habría posibilidades. Jamás pensé que formaría parte del primer grupo de estudiantes en realizar su última práctica profesional en Indonesia, un país con una cultura acogedora, receptiva y sobre todo, un país en el que tendría que aprender a valérmelas por mí misma.

No hay día en que no me acuerde y me contacte con los amigos que dejé allá, nunca dejaré de estarles agradecida por la inmensa ayuda que me brindaron cuando más lo necesité y por sobre todo, por dejarme conocer su cultura tal como es. Me siento muy orgullosa por los lazos que creamos y estoy ansiosa por tener la oportunidad de volver a verlos, todos dejaron algo de ellos en mí, algo que me traje  a Chile.

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La empresa donde trabajé no solo aportó en mi desarrollo profesional, también se hizo cargo de mi aprendizaje personal: El primer día de práctica separaron al grupo, cada alumno trabajaría en una ciudad distinta, no pudieron haber tomado mejor decisión. Pasamos de ser el “grupo compacto de chilenos” a ser “un chileno adaptándose a la cultura de Indonesia”. Nunca había aprendido tanto en dos meses, no solo aprendí a comunicarme en inglés, también aprendí a comunicarme mediante señas con el señor del kiosko en la calle, a ubicarme en un mapa de una metrópoli para dar indicaciones a los taxistas, a usar el transporte público y por sobre todo, a entender la base de religiones tan distintas a la mía como lo son la musulmana y la hindú. Durante mi práctica estuve de cumpleaños, todos mis compañeros de trabajo fueron como mi familia, me celebraron y me dieron un cariño que jamás me habría imaginado.

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Trabajé en una empresa minera donde, si bien me tocó ir a terreno, acostumbré a trabajar en la oficina central, departamento de recursos humanos. Me pidieron hacer una evaluación de eficacia de su sistema de evaluación de desempeño, enfocándome en propuestas de mejora a partir de lo que conocía del sistema en Chile. Estuve dos meses analizando el sistema y haciendo un contraste con lo que había aprendido en la universidad. Gracias a la formación que he recibido en la carrera logré que mi presentación final fuera un éxito, caracterizada por felicitaciones y  satisfacción de mis tutores.

Experiencia en Singapur

Trabajar en Asia, y sobre todo en Singapur, es una experiencia que pocos tienen la suerte de vivir y contar. El poder realizar la práctica profesional en uno de los países más desarrollados del mundo trae consigo una enormidad de ventajas, tales como conocer otras formas de hacer las cosas, mejorar muchísimo el nivel de inglés y disfrutar de una cultura totalmente distinta, desde placeres gastronómicos hasta tradiciones religiosas. Además, es una excelente oportunidad para poner en práctica todo lo enseñado en la escuela de Ingeniería, desde el conocimiento más duro hasta la propia intuición y razonamiento lógico.

En mi caso particular, realicé la tercera práctica profesional en una empresa inmobiliaria llamada Far East Organization, en el área de Ventas y Marketing. En esta empresa, además de aprender cómo se hacían las cosas y las diferencias entre una compañía oriental a una occidental, me dieron la oportunidad de opinar y participar en discusiones basado en mis conocimientos y experiencia en Chile y prácticas anteriores. Pude darme cuenta de que los practicantes no éramos sólo jóvenes que debían cumplir con una labor e irse al final del día a casa, sino que ciertamente nos tomaban en cuenta para aprender de nosotros. Pude participar tanto de labores administrativas como en terreno, lo que permitió sacar mucho más provecho a la experiencia y ver los frutos de los planteamientos estratégicos realizados en las oficinas.diego1

El haber trabajado en Singapur también me dio la oportunidad de viajar por muchos lugares del sudeste asiático, tales como Vietnam, Tailandia y Camboya, entre otros. Esto definitivamente aportó para ampliar mi visión de mundo y lograr adaptarme a circunstancias totalmente distintas. El mero hecho de lograr comunicarse y adaptarse a diferentes culturas y formas de ver y hacer las cosas, impacta muchísimo en nuestra formación como profesionales.

Puedo decir que me siento muy afortunado de haber participado del programa IIE y de haber trabajado para conseguir un puesto en este maravilloso país. Aquí uno se da cuenta del poder que tenemos como estudiantes para lograr cosas grandes y crear estas relaciones entre países lejanos geográficamente, pero cada vez más cercanos en términos de relaciones internacionales. Recomiendo totalmente esta aventura.